He pintado los huecos entre ladrillos de blanco porque quería que quedasen mas claros que los ladrillos. Después he enmascarado las partes que no quería manchar con cinta de carrocero.

Tras esto, he dado un ligero lavado a algún que otro ladrillo para añadir un toque de color variando ligeramente el tono.
El siguiente paso ha sido jugármela, porque no sabía bien como hacerlo... he cubierto toda la pared de polvos de talco, y después he procedido a eliminar de la superficie de los ladrillos el polvo sobrante con un trapo húmedo y varias pasadas de pincel. Este ha sido el resultado:


Seguiré avanzando.
RikLok